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Cómo transportar una nevera o congelador sin estropear el compresor

Guía de cómo transportar una nevera o congelador sin averías: descongelar 24h, fijar la puerta, llevarla de pie y dejarla reposar antes de enchufar.

Saber cómo transportar una nevera o un congelador no es difícil, pero hay un detalle técnico que, si se ignora, puede arruinar el aparato: el aceite del compresor. Es el error más caro y más frecuente en el transporte de electrodomésticos, y se evita con un poco de preparación, moviendo la nevera en la posición correcta y, sobre todo, teniendo paciencia antes de volver a enchufarla. En esta guía te explicamos cada paso, los materiales que necesitas, los errores que cuestan una avería, cómo resolver escaleras y accesos difíciles, y cuándo conviene dejarlo en manos de profesionales con base cerca de ti.

Prepara la nevera 24 horas antes

La preparación empieza el día anterior. No se traslada una nevera enchufada ni con comida dentro.

  1. Vacíala por completo de alimentos y planifica qué hacer con lo congelado.
  2. Desenchúfala y deja la puerta abierta.
  3. Descongela y seca el interior durante al menos 24 horas. En congeladores con escarcha esto es imprescindible.
  4. Recoge el agua del deshielo para que no gotee ni manche durante el transporte.

Una nevera trasladada con agua dentro mancha, gotea sobre otros muebles y cajas, y puede desarrollar moho. Aprovecha también para limpiar el interior con agua y bicarbonato: llegará lista para enchufar en el nuevo domicilio una vez pasado el reposo, sin malos olores. Planifica este paso con un día de antelación, porque la descongelación no se puede acelerar sin riesgo de encharcar la cocina.

Materiales que vas a necesitar

Para mover una nevera con seguridad y sin marcas conviene tener a mano:

  • Carretilla de carga con correa, imprescindible para no arrastrarla y para las escaleras.
  • Mantas de mudanza para envolver el cuerpo y proteger esquinas y laterales.
  • Film de embalar y cinta para fijar las mantas y sujetar la puerta y el cable.
  • Cuerda o cinta de tela para inmovilizar la puerta sin dañar la goma.
  • Correas de trincaje (ratchet) para fijarla a un lateral del camión.
  • Guantes con agarre y calzado cerrado.

Mide antes las puertas, los rellanos y el ascensor: muchas neveras, sobre todo las de tipo americano, no pasan por un hueco estrecho sin maniobra, y conviene saberlo antes de cargarla.

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Fija el interior, la puerta y el cable

Las partes sueltas son las que se rompen. Antes de moverla:

  • Retira o sujeta las baldas y los cajones interiores para que no se desplacen ni se partan; el cristal de las baldas se rompe con facilidad.
  • Cierra la puerta y fíjala con cinta o cuerda, pero sin apretar sobre la goma del cierre: si la dañas, la nevera perderá estanqueidad y enfriará peor.
  • Recoge el cable y sujétalo para que no quede colgando ni se pise.

Si la nevera va a quedar guardada o desconectada un tiempo tras la mudanza, déjala con la puerta entreabierta una vez vacía para evitar olores y moho.

El punto clave: transpórtala de pie

Este es el detalle que marca la diferencia. Una nevera debe viajar de pie, en posición vertical.

El motivo es el compresor: es el motor que comprime el gas refrigerante y va lubricado con un aceite que reposa en su parte baja. Si la nevera se tumba o se inclina mucho, ese aceite puede salir del compresor y meterse por las tuberías en el circuito de refrigeración. Si luego la enchufas de inmediato, el compresor arranca con poco aceite y, además, con aceite donde no debe: puede gripar y dañarse de forma permanente, dejando la nevera inservible. Y no es una reparación barata: a menudo no compensa frente a comprar una nueva.

Por eso, además de transportarla de pie:

  • Envuélvela con mantas para protegerla de golpes y arañazos.
  • Muévela sobre una carretilla, nunca arrastrándola, y bascúlala lo justo para que ruede.
  • Sujétala con correas en el vehículo para que no vuelque en las curvas.
  • Conduce con suavidad: una nevera es alta, tiene el centro de gravedad elevado y se desestabiliza con los frenazos y los giros bruscos.

Si en algún tramo (una escalera, la entrada al camión) tienes que inclinarla bastante, hazlo el menor tiempo posible y devuélvela a la vertical en cuanto puedas. Cuanto menos tiempo pase tumbada o muy inclinada, menos margen tiene el aceite para desplazarse.

Si va tumbada, deja reposar antes de enchufar

A veces no queda otra que tumbar la nevera para que entre por una puerta o en el vehículo. No pasa nada si después respetas el reposo:

  • Coloca la nevera de pie en su sitio definitivo.
  • No la enchufes todavía.
  • Espera, como mínimo, el mismo tiempo que estuvo tumbada; lo ideal es de 4 a 24 horas.

Ese tiempo permite que el aceite del compresor vuelva a su sitio. Enchufar una nevera nada más tumbarla es el error más caro que se comete al moverla. Aunque la hayas transportado de pie, dejarla reposar unas horas antes de encenderla es siempre una buena precaución. Si la transportaste tumbada mucho rato, ante la duda, alarga el reposo: esperar de más no cuesta nada; encender de menos puede costar un compresor.

Errores frecuentes que cuestan una avería

Casi todas las averías tras mover una nevera se deben a un puñado de fallos evitables. Estos son los más habituales:

  • Enchufarla nada más colocarla. Es el error estrella: el compresor necesita reposo para que el aceite vuelva a su sitio. La prisa por meter la comida sale muy cara.
  • Apretar la cinta sobre la goma de la puerta. Si deformas o dañas el burlete, la nevera cierra mal y consume más sin enfriar bien.
  • Arrastrarla en lugar de usar carretilla. Castiga el suelo, las patas y la propia chapa, y es como más espaldas se resienten.
  • No descongelar y trasladarla con agua dentro. Acaba goteando sobre el resto de la mudanza y favorece el moho.
  • No medir los huecos de paso. Descubrir en plena carga que la nevera no pasa por la puerta obliga a maniobras improvisadas y peligrosas.

Repasar esta lista antes de empezar evita la mayoría de sustos y de gastos imprevistos.

El congelador y los modelos americanos

Los congeladores y las neveras de tipo americano (side-by-side, con dos puertas y dispensador) merecen un par de precauciones extra:

  • El congelador con mucha escarcha necesita más tiempo de descongelado: no lo apresures o tendrás charcos durante la carga.
  • Los modelos con dispensador de agua o hielo llevan un depósito y conductos que conviene vaciar para que no goteen.
  • Son más pesados y voluminosos: casi siempre exigen dos personas y carretilla, y a menudo no pasan por puertas estándar sin desmontarlas.

El principio de transportarlos de pie y dejarlos reposar antes de enchufar es exactamente el mismo que en una nevera convencional.

Escaleras, peso y acceso

Las neveras y congeladores grandes son voluminosos y pesados, y los modelos americanos aún más. Para escaleras y accesos difíciles:

  • Usa una carretilla con correa y avanza un escalón cada vez, con dos personas coordinadas.
  • Mide puertas y rellanos antes; muchas neveras no pasan por una puerta estrecha sin maniobra o sin quitar la hoja.
  • Si hay varios pisos sin ascensor, valora un elevador o montamuebles (desde 120 €): es más rápido y seguro que subirla a pulso. Te explicamos cuándo conviene en la guía sobre cuándo necesitas un elevador.

Trabajamos en toda Cataluña con base en Manresa, atendiendo Barcelona, el Bages y comarcas cercanas, con responsabilidad civil y del transportista (LCTTM), y movemos la nevera junto al resto de tu mudanza si lo necesitas. En las escaleras, baja siempre con la nevera ligeramente inclinada hacia la persona de arriba, que es quien controla el peso, nunca empujándola hacia quien va delante en el descenso.

Cuándo llamar a profesionales

Una nevera pequeña, en planta baja y con ascensor, puede moverla con cuidado un par de personas siguiendo estos pasos. Conviene llamar a profesionales cuando:

  • Se trata de un electrodoméstico grande o de tipo americano.
  • Hay escaleras o accesos estrechos.
  • Quieres evitar el riesgo de dañar el compresor o de lesionarte la espalda.

Un equipo con carretilla, mantas y correas la mueve de pie, la protege y, si hace falta, usa elevador, evitando averías y golpes. El pago se realiza 30% de señal y 70% al finalizar; calcula tu presupuesto indicándonos el tipo de nevera y el acceso en cada extremo.

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FAQ

Preguntas frecuentes

¿Se puede transportar una nevera tumbada?
Lo recomendable es transportarla de pie. Si por necesidad va tumbada, una vez colocada en vertical hay que dejarla reposar sin enchufar al menos el mismo tiempo que estuvo tumbada (idealmente de 4 a 24 horas) para que el aceite del compresor vuelva a su sitio.
¿Cuánto hay que esperar para enchufar la nevera después de moverla?
Si la has transportado de pie, espera unas horas por precaución. Si viajó tumbada, deja que repose en vertical como mínimo el mismo tiempo que estuvo tumbada, y lo ideal es entre 4 y 24 horas antes de enchufarla.
¿Por qué hay que descongelar la nevera antes de transportarla?
Para que no gotee agua durante el traslado, no manche otros muebles y no desarrolle moho. Conviene desenchufarla y dejar que descongele y se seque al menos 24 horas antes de moverla, recogiendo el agua del deshielo.
¿Cómo muevo una nevera americana por una puerta estrecha?
Mide primero el hueco y la nevera. A menudo hay que quitar la hoja de la puerta para ganar centímetros e incluso desmontar las puertas del propio electrodoméstico. Por su peso y volumen casi siempre hace falta carretilla y dos personas, o un elevador si hay escaleras.
¿Qué hago con los alimentos congelados durante la mudanza?
Planifica vaciar el congelador antes del traslado: consume o regala lo congelado, o usa neveras portátiles con acumuladores de frío para los trayectos cortos. No se debe transportar la nevera enchufada ni con comida dentro, porque hay que descongelarla y secarla previamente.
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