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Cómo transportar una lavadora o lavavajillas sin averías

Cómo transportar una lavadora paso a paso: vaciar el agua, colocar los pernos de transporte y moverla de pie sin dañar tambor ni amortiguadores.

Saber cómo transportar una lavadora sin estropearla depende de un único detalle que casi todo el mundo pasa por alto: los pernos de transporte que inmovilizan el tambor. Si la mueves con el tambor suelto, los amortiguadores y los rodamientos sufren y la avería puede aparecer semanas después, cuando ya creías que todo había ido bien. Es el fallo más caro del transporte de electrodomésticos, y se evita con cinco minutos de previsión. En esta guía te explicamos paso a paso cómo vaciar el agua, bloquear el tambor, proteger y cargar el aparato, y trasladar tu lavadora o lavavajillas de Manresa a cualquier punto de Cataluña sin sustos, además de cuándo conviene delegar el traslado.

Los pernos de transporte: la pieza que lo cambia todo

Dentro de la lavadora, el tambor no está fijo: cuelga de unos muelles y se apoya en unos amortiguadores y contrapesos que absorben las vibraciones del centrifugado, cuando gira a más de mil vueltas por minuto. Ese sistema está pensado para amortiguar el giro, no para soportar los golpes secos del transporte. Con la máquina parada y zarandeándose dentro del camión, el tambor se balancea libremente y golpea contra la carcasa y los propios amortiguadores.

Para evitarlo, los fabricantes incluyen unos tornillos o pernos de transporte (transit bolts) que se atornillan en la parte trasera y bloquean el conjunto del tambor para que viaje rígido. Es la misma pieza que venía de fábrica y que retiraste el día que la instalaste; lo ideal es haberla guardado en un cajón.

  • Si los conservas: atorníllalos antes de mover nada. Es la opción correcta y la más segura.
  • Si los perdiste: pide repuestos a la marca por el modelo (son baratos), o, como solución de emergencia, inmoviliza el tambor con cuñas de espuma rígida y mantas muy prietas para que no se mueva durante el trayecto, y conduce con especial suavidad.

Mover una lavadora sin bloquear el tambor es la causa número uno de averías tras una mudanza. Los daños (amortiguadores reventados, rodamientos picados, cruceta agrietada) no siempre se ven de inmediato: aparecen como ruidos fuertes y vibraciones a las pocas semanas de usarla en la nueva casa, cuando ya cuesta relacionarlos con el traslado.

Materiales y herramientas necesarias

Antes de empezar, reúne lo que vas a usar para no improvisar a medias:

  • Los pernos de transporte originales (o cuñas de espuma rígida si los perdiste) y una llave para atornillarlos.
  • Un cubo o bandeja y varias toallas para el agua residual del filtro y las mangueras.
  • Mantas de mudanza, film y cinta para proteger el cuerpo y las esquinas.
  • Carretilla o carro de carga para no arrastrar el aparato.
  • Correas de trincaje para sujetarla a un lateral del camión.
  • Una bolsa para guardar cable, mangueras y tornillería sin que se pierdan.

Mide también el hueco de paso: una lavadora estándar pasa por casi cualquier puerta, pero los rellanos estrechos y las escaleras de caracol complican el descenso a pulso.

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Vaciar el agua residual antes de moverla

Aunque parezca vacía, la lavadora guarda agua en los latiguillos, en la bomba y en el filtro. Si la mueves sin vaciarla, esa agua se derrama dentro del camión y sobre el resto de cajas.

  1. Cierra la llave de paso de la pared.
  2. Desconecta la manguera de entrada y deja escurrir el latiguillo en un cubo.
  3. Suelta el tubo de desagüe y vacíalo.
  4. Abre la trampilla del filtro de la bomba (suele estar abajo, detrás de una tapa) sobre una bandeja o toallas: saldrá el agua estancada.
  5. Seca el tambor, la goma de la puerta y el fondo.

Deja la puerta entreabierta unas horas si puedes, para que no quede humedad ni malos olores durante el traslado o el almacenaje.

Cómo cargarla y transportarla de pie

Con el tambor bloqueado y el agua fuera, ya puedes embalar y cargar:

  • Enrolla el cable y las mangueras y mételos dentro del tambor o en una bolsa pegada con cinta a la máquina.
  • Envuelve todo el cuerpo con mantas de mudanza y fíjalas con film o correas, sin tapar las ruedas del carro.
  • Transpórtala siempre de pie. Evita tumbarla de lado o boca abajo: en esa posición el detergente residual y la humedad pueden llegar a la electrónica, y el tambor trabaja en un ángulo para el que no está pensado.
  • Usa una carretilla o un carro; no la arrastres por el suelo ni la cojas por la puerta o los mandos.
  • En el camión, sujétala con correas a un lateral para que no vuelque en las curvas.

Si tienes que pasar por escaleras estrechas o salvar varios pisos sin ascensor, valora pedir ayuda profesional antes de forzar la espalda o el aparato.

El lavavajillas: mismo principio, alguna diferencia

El lavavajillas se transporta con la misma lógica que la lavadora, con dos matices:

  • No suele llevar pernos de transporte, pero también tiene un tambor de bomba y un fondo que acumulan agua. Vacíalo y seca el fondo a conciencia.
  • Fija las cestas y el brazo aspersor con cinta para que no bailen.
  • Protege las conexiones de agua y desagüe y, igual que la lavadora, transpórtalo de pie y bien sujeto.

Cuidado con la chapa lateral y la puerta: son finas y se abollan con facilidad, así que acolcha bien las esquinas. Recuerda fotografiar las conexiones antes de desmontarlas para reinstalarlo sin dudas en el nuevo domicilio, y transpórtalo de pie igual que la lavadora para que la humedad residual no alcance la placa electrónica.

Reinstalación en el nuevo domicilio

Llegar no es el final: una lavadora mal reinstalada vibra, se desplaza y se avería. En el destino:

  • Retira los pernos de transporte antes del primer lavado. Si los dejas puestos y pones la máquina en marcha, dañarás el tambor y los amortiguadores: es tan importante quitarlos al llegar como ponerlos al salir.
  • Conecta la manguera de entrada y el desagüe, y abre la llave de paso comprobando que no haya fugas.
  • Nivela la lavadora ajustando las patas: una máquina mal nivelada salta en el centrifugado.
  • Haz un primer programa corto en vacío para comprobar que carga agua, centrifuga sin ruidos extraños y desagua bien.

Guarda los pernos en un sitio fijo: los necesitarás de nuevo la próxima vez que muevas el aparato.

Errores frecuentes al mover una lavadora

La mayoría de averías y derrames tras una mudanza vienen de unos pocos fallos que se repiten. Conviene tenerlos presentes:

  • No poner (o no quitar) los pernos de transporte. Sin ellos el tambor sufre; con ellos puestos en el primer lavado, también. Hay que ponerlos para el viaje y retirarlos al llegar.
  • Olvidar el filtro de la bomba. Aunque vacíes las mangueras, el filtro guarda agua que acaba en el suelo del camión.
  • Tumbarla para que ocupe menos. En horizontal, la humedad y el detergente residual pueden alcanzar la electrónica, y el tambor trabaja forzado.
  • Cogerla por la puerta o los mandos. La puerta y el panel de control son piezas frágiles que no están pensadas para soportar el peso del aparato.
  • No nivelarla al reinstalarla. Una lavadora mal nivelada salta y se desplaza en el centrifugado, y a la larga castiga los rodamientos.

Evitar estos cinco errores cubre prácticamente todos los problemas habituales de un traslado de lavadora.

Cuándo conviene llamar a profesionales

Puedes hacer tú mismo el traslado en muchos casos, pero hay situaciones en las que sale a cuenta delegar:

  • Cuando no tienes los pernos de transporte y no quieres arriesgarte a una avería del tambor.
  • Cuando hay escaleras estrechas, varios pisos o ascensor justo y el aparato pesa demasiado para subirlo a mano con seguridad.
  • Cuando la desconexión de fontanería (llaves agarrotadas, latiguillos viejos) se complica.

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FAQ

Preguntas frecuentes

¿Puedo transportar la lavadora tumbada si no entra de pie?
Es mejor evitarlo. De pie es la posición correcta. Si no hay más remedio, hazlo el menor tiempo posible, con el tambor bloqueado, sobre la cara trasera (nunca sobre la puerta) y deja escurrir el aparato unas horas antes de enchufarlo de nuevo.
He perdido los tornillos de transporte, ¿qué hago?
Pide repuestos a la marca indicando el modelo. Si no llegan a tiempo, inmoviliza el tambor con cuñas de espuma rígida y mantas muy prietas para que no se mueva, y conduce con suavidad evitando baches y frenazos.
¿Hace falta vaciar el filtro además de las mangueras?
Sí. El filtro de la bomba guarda agua estancada que no sale por las mangueras. Ábrelo sobre una bandeja o toallas, deja que escurra y seca el fondo para que no haya derrames durante el transporte.
¿Tengo que quitar los pernos de transporte al llegar?
Sí, y es imprescindible. Los pernos bloquean el tambor para el viaje, pero hay que retirarlos antes del primer lavado en la nueva casa. Si pones la máquina en marcha con ellos puestos, dañarás el tambor y los amortiguadores.
¿Por qué la lavadora vibra mucho después de la mudanza?
Suele deberse a que no se ha nivelado bien al reinstalarla o a que el tambor ha sufrido por viajar sin bloquear. Ajusta las patas hasta que quede estable y, si las vibraciones y ruidos persisten, puede que los amortiguadores o rodamientos se hayan dañado durante el traslado.
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